Ataques de pánico

¿Qué es un ataque de pánico?


Los ataques de pánico son períodos en los que el individuo sufre de una manera súbita un intenso miedo o temor con una duración variable: de minutos a horas. No obstante, pueden continuar durante más tiempo si el paciente ha tenido el ataque desencadenado por una situación de la que no es o no se siente capaz de escapar.

Según el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) el miedo o temor es la “perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”. Es decir, el miedo o temor es una emoción caracterizada por una intensa sensación, habitualmente desagradable, provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo está relacionado con la ansiedad.

La gradación del miedo en la lengua castellana comienza con un miedo breve y súbito: el susto, procedente de una causa pequeña. Luego está la alarma ("a las armas"). el miedo intensivo, el terror (sentimiento de miedo o fobia en su escala máxima. Si el miedo se define como esquema de supervivencia, se puede asumir que el terror sobreviene cuando el miedo ha superado los controles del cerebro y ya no puede pensarse racionalmente) y el pavor (temor, miedo, con susto o sobresalto). El pánico es el miedo sin fundamento, colectivo y descontrolado.


Definiciones de ataques de pánico

Según los Institutos Nacionales de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH), los ataques de pánico son sensaciones repentinas de terror sin motivo aparente que aparecen dentro del denominado trastorno de
pánico (uno de los trastornos de la ansiedad).

Por otro lado, la cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense (American Psychiatric Association, APA) (DSM IV) contempla, dentro de los criterios diagnósticos de los trastornos mentales, varios aspectos para diagnósticar la crisis de angustia (ataque de pánico ). Concretamente, define el ataque de pánico como una aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min. No obstante, el DSM IV no contempla el ataque de pánico como una enfermedad codificada ni diagnosticable. Es tan sólo un síntoma.

En el trastorno de pánico (nombre que se le da a un trastorno emocional que consiste en la aparición repetida y persistente de ataques de pánico, con ansiedad persistente acerca de la posibilidad de que los ataques de pánico vuelvan a presentarse), la persona experimenta ataques de pánico repetidos e inesperados y sufre ansiedad persistente sobre la posibilidad que los ataques de pánico vuelvan a ocurrir. El trastorno de pánico se distingue de otros tipos de trastornos de ansiedad en que los ataques de pánico son repentinos, inesperados y sin causa aparente.



Trastorno de pánico, ansiedad y ataque de pánico

Aunque los ataques de pánico se presentan habitualmente en todos los tipos de trastornos de ansiedad, existe una diferencia entre la ansiedad y el pánico, que radica en la duración e intensidad de los síntomas. Los ataques de pánico son episodios de miedo intenso que duran poco tiempo; la ansiedad sobreviene de manera más gradual, menos intensa y extiende su duración en el tiempo.

En el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) el síntoma fundamental de ansiedad es persistente en el tiempo (dura más de 6 meses) y generalizado sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades vitales. La ansiedad no está restringida a una situación en particular, como en las fobias, ni se presenta exclusivamente en forma de crisis, como en el caso de las crisis de pánico. El estado de ansiedad es casi permanente, oscila durante el transcurso del día y afecta a la calidad del sueño.

Por su parte, el trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad que desemboca en crisis concretas o repentinos sentimientos de terror sin motivo aparente.


Síntomas de un ataque de pánico

En el ataque de pánico pueden presentarse uno o varios de los siguientes síntomas físicos vinculados al miedo:

  • dolor en el pecho o nuca o taquicardias.
  • respiración forzada, arrítmica, apresurada y con síntomas de ahogo.
  • mareos.
  • baja temperatura en las extremidades.
  • náuseas o vómitos.
  • temblores, escalofríos, estremecimientos y hormigueo.
  • contracciones musculares.
  • sequedad en la boca y en el paladar.
  • sensibilidad a la luz (dilatación de pupila).
  • temblores o sacudidas.
  • sudoración.
  • opresión o malestar torácico.
  • parestesias (sensación de hormigueo en las manos o en pies).
  • escalofríos.
  • sensación de ahogo.
  • sensación de atragantamiento.
  • dificultades para hablar o comunicarse.

En la crisis también se presentan algunos de los siguientes miedos y sensaciones:

  • sensación de perder el control, miedo a perder la razón.
  • sensación de miedo a la muerte.
  • despersonalización o desrrealización (percepción de irrealidad: sentirse que uno mismo y/o el entorno no son reales).
  • deseo imperativo de escapar del lugar, momento y situación en los que se produjeron las crisis.

Nota: Es normal que, paradójicamente, estos episodios aparezcan en momentos de relajación del afectado, cuando la atención no está capturada por ninguna situación exterior importante. Por el contrario, el hecho de que surja un motivo externo llamativo para llamar la atención puede eliminar los síntomas.



  



Comments